UN POCO DE HISTORIA: El 2 de Septiembre de 1886 se inauguró el "Museo Arqueológico, Biblioteca pública y Exposición Artístico Industrial Permamente", origen del actual Museu Comarcal de Manresa, que quedó instalado en unas salas del edificio del ayuntamiento.

El museo municipal hizo su curso creciendo a base de donaciones de particulares, de objetos recuperados en los procesos urbanísticos que aquellos años afectaban la ciudad y con algunas, muy extrañas, adquisiciones.

Los primeros años del siglo vieron la emergencia de los centros excursionistas, primero el de la Comarca del Bages, fundado el 1905, y después el de Montserrat, fundado el 1922 en una escisión del anterior. Ambos centros fruto de su actividad acogieron colecciones de objetos de interés artístico, etnológico o arqueológico.

El estallido de la Guerra Civil de 1936-1939 cortó la vida de todas estas instituciones y tubo efectos importantes sobre el patrimonio histórico-artístico, especialmente el religioso.

A Manresa, primer espontáneamente y pronto bajo coordinación de la Generalitat, se estableció un depósito de bienes artísticos e históricos para proteger-los de una previsible destrucción del edificio de la Cova de Sant Ignasi donde se concentraron los fondos descritos a los cuales se incorporaron otros bienes recuperados en el marco del conflicto bélico.

Con los fondos procedentes del Museu Municipal, los de los centros excursionistas y la incorporación de otras piezas procedentes del salvamento patrimonial de la ciudad, se abrió el año 1941 el nuevo "Museo de Manresa", adscrito entonces al Museu Arqueològic de Barcelona.

Incrementando sus colecciones con nuevos materiales arqueológicos, donaciones de artistas y particulares, etc. el museo llega a nuestros días. Después de unos años en que permaneció cerrado al público, reabrió las puertas estrenando nueva presentación de sus fondos el 1977. Entonces, también, Se le cambió el nombre por el de Museu Comarcal de Manresa.


COLECCIONES Y CONTENIDO:

A pesar de tratar-se de un museo de los llamados pluridisciplinarios, está claro que dos colecciones destacan en el fondo.
De forma puntual la colección de cerámica medieval decorada en verde y morado, alrededor de un centenar de piezas es un fondo de relieve nacional, al entorno del cual el museo tendrá que construir su discurso sobre la época medieval y especialmente el s. XIV tan notable en la historia de la ciudad.
En la actual disposición del museo esta colección centra un ámbito temático dedicado a la cerámica de producción catalana. La importancia del conjunto viene dada por la cantidad de objetos conservados y, sobretodo, por su variedad tipológica con representación de casi todos los "atuells" que podían componer una preparación de la mesa: "gerres", "pitxers", "plats", "talladors", "servidores", "escudelles",... y decorativa con motivos naturalistas y fantásticos de influencia gótica y otros geométricos de raíz árabe.

La colección de obras de talla policromada de época barroca (s. XVII y XVIII), constituye el fondo de mas relieve del museo y con una notable capacidad explicativa sobre la talla policromada y los retablos de nuestro país, sus condiciones y su evolución.
Desde principios del s. XVII hasta entrado el XVIII, esta colección muestra con continuidad y con obras relevantes de esta forma artística. Obras de los talleres de los Vidal, Generes, Fernández, Grau, Sunyer, Miquel,... por nombrar solo los mas conocidos de entre los numerosísimos artistas escultores que en estos siglos, con taller establecido en Manresa, expandieron su producción por todo el Principado de Cataluña y el Rosselló. Este hecho ha permitido hablar de una escuela manresana de escultura barroca.

La arqueología presenta una muestra interesante de objetos desde el neolítico hasta el fin de la romanización. Con un yacimiento especialmente interesante, la ciudad romana de Boades, a Castellgalí, que conserva una cronología continuada des del s. VI aC al VI dC.

Las otras salas que se pueden visitar actualmente en el museo contienen arte religioso del s. X al XVI, con una remarcable colección de lipsanotecas, entre otras.
Historia de la ciudad con recuerdos institucionales, o imágenes de lugares y hechos que han marcado la vida ciudadana los dos últimos siglos. El arte moderno y contemporáneo dispone de un amplio espacio. Obras de Josep Dalmau y Rafel, Antoni Vila Arrufat, Ramon Casas, Josep Subirachs...y, sobre todo, de artistas locales o comarcales como Alfred Figueres, ocupan estas salas que ilustran el reflejo que los corrientes artísticos han tenido en nuestro entorno.

Josep Mestres Cabanes, el escenógrafo durante muchos años del "Gran Teatre del Liceu de Barcelona", dispone de un espacio propio. Trabajos de escenografía, lecciones de perspectiva, temas wagnerianos o pintura de caballete llenan este ámbito.

Completa el recorrido un espacio con muestras de minerales y fósiles representativos de la región y la ya nombrada sala de cerámica que presenta obras catalanas tan llanas como de forma con un recorrido completo del s. XIV hasta el XIX.